
¿Es posible concebir que una pareja se atreva hacer el amor en un vagón del metro a las 3 de la madrugada? En esta novela todo es posible. De la Editorial Overlook en 2008
"Rebecca Horowitz, desenfrenada sexual puertorriqueña."
¿Qué podrá indicar sobre los Estados Unidos cuando una joven de clase media disatisfecha con su indefinida identidad étnica decide convertirse a puertorriqueña? Eso mismo es lo que ha hecho la peliroja Rebecca Lynn Horowitz. Ejerciendo labor como trabajadora social empleada de consejera para evitar el embarazo de muchachas latinas, nuestra heroina lleva una vida serena en el vecindario de Park Slope en Brooklyn. En una fiesta durante el verano de 2000 conoce a Charlie Maisonet, un bonitillo puertorriqueño y sufre una transformación como nunca se ha visto en la literatura contemporanea. Afectada incurablemente por Charlie Maisonet su reloj biológico comienza a caminar de manera asombrosa. A través de los percances de su romance con Charlie, se muda a su apartamento en el barrio bohemio del East Village, se convierte en Zoraida Delgado, una bailarina exótica, y comienza a vivir la vida loca. Unanse al autor para explorar de nuevo el medio ambiente seudo bohemio de este patio de recreo de la isla de Manhattan y verán como el autor tuerce las reglas novelísticas, satiriza el género del memorial, las políticas sexuales, los papeles de los sexos, y las pretensiones de nuestra sociedad. La novela hasta incluye fotografías de los sitios en el East Village que los personajes frecuentan, inclusive Katz Delicatessen, el Teatro Sunshine, Two Boots y el Nuyorican Poets Café. ¿Son las fotos del autor o de Zoraida, una entusiasta del cine y la fotografía? Ajá, y si no fuera suficiente para exitar los sentidos, la novela examina la guerra de Irak de una manera bastante inesperada.
De la Editorial Overlook en 2008.
Por favor lea una porción a continuacion.
¿Fresquerías en el metro a la 3 de la madrugada?
¿Se atreven imaginar esta gente?
Sigan leyendo, sonrójense o agarren su pareja.
Del Capítulo 1 de
Como me convertí en una desenfrendada sexual puertorriqueña
No se preocupen que me sienta cohibida. Les voy a proveer suficiente información durante el transcurso de esta narrativa. Van a ver en detalle como casi he llegado a la ruina después de vivir casi cuatro años de abandono y libertinaje por culpa de ese hijo de la gran puta, Charles Joseph Maisonet, el infame bastardo boricua, que se achicharre en el infierno por lo que me hizo. Le pido disculpas por no ser correcta politicamente pero así es que me siento. Yo hasta aprendí a hablar español boricua con gran fluidez y sé decir cosas de índole sexual como: Quiero con ansias locas que me lamieras la crica hasta que me venga como la perra que quiero ser para ti. Sí, ya lo sé, esto es totalmente inaceptable para una mujer profesional y sofisticada con cierto grado de auto-estima, pero a eso fue lo que me llevó este hombre. Ustedes no tienen la menor idea de las pasiones de esta gente. ¿Les choca? Espero que no porque esto es de lo más inocente del espectro de mis experiencias cortesía de este loco que me susurraba cosas sexuales hasta cuando viajabamos en transportación pública y lo que me llevaba a paroxismos de deseos y una gran urgencia de desvestirme y ser penetrada. No es nada sorpendente que eso mismo fue lo que pasó una noche durante el verano del 2002 en un metro cuando regresabamos del Bronx. Habíamos ido a una fiesta en casa de una prima que vive con un dominicano y estabamos en el último vagón del metro D a las tres de la madrugada. Tengo la cabeza recostada del hombro de Charlie cuando con gran dulzura me dice una de sus obsenidades. Me parece que fue: Tu sexo es mas pequeño que el de una ardilla. Yo le digo: ¡Charlie, deja eso! Pero sus palabras me encienden y de momento estoy enloquecida y me le tiro encima. Tengo una aficción con los animalitos peludos de lo que hablaré después. Estoy fumada y embriagada y con muchas ganas y el tren está vacio así que me alzo la falda y me recuesto en el asiento largo del tren, pongo mi sandalia Bierkenstock izquierda en el alfeizar de la ventanilla y la derecha en el piso porque acabamos de salir de la estación de la calle 125 y sé que el tren no va a detenerse hasta que llegue a la calle 59 con Columbus Circle y no tengo bragas porque de que vale llevarlas durante el verano con este lunático constantemente detrás de mí y yo incapaz de resistirlo.
Entonces el sinvergüenza está encima de mí al ritmo klaketi-klak del tren sobre las rieles y comienzo a tener la madre de todos los orgasmos y oigo el conductor decier: la próxima parada es la Calle 59 con Columbus Circle. Cambie aquí para los trenes A, C, el B y en la plataforma superior el 1 y el 9 de la línea IRT. Estoy casi inconciente y no me importa y sigo viniéndome y gritando para que Charlie siga con más fuerza y de momento el tren se detiene. Alzo la vista y ha entrado una señora blanca y dice: Ah, disculpen. No quise interrumpirles y se sienta al frente de donde estabajmos y abre un novela de Stephen King si se lo pueden imaginar. Nosotros en Nueva York a menudo ignoramos lo que no nos concierne. Somos excelentes en eso. Charlie finalmente termina y discretamente le dejo saber con la vista sobre la señora. Se cierra la cremallera y menea la cabeza. ¡Qué jodía soberbia! dice. ¿Qué? Le pregunto. Entonces se pone sumamente literario y dice: Lo menos que debería haber hecho es leer a D.H. Lawrence o Henry Miller o Anais Nin en nuestra presencia. Nos miramos y nos echamos a reir. Nos paramos de donde estabamos sentados porque hay semen donde se me había salido y nos fuimos al próximo vagón. Para darle al diablo lo que se merece tengo que decir que Charlie no solo tiene una formidable extensión masculina pero también un extenso conocimiento literario. Cuando llegamos a la estación de West 4th cambiamos para el tren F y seguimos hasta la calle Delancey y otra vez llegamos. No, no tuvimos otro orgasmo pero, salimos del tren. Aja, sí. Sease en Brooklyn o Manhattan, el F es mi tren favorito. Y saben lo que el F quiere decir. ¡No empiezen! F significa fresca lo que no pueda negar que soy.

Edgardo Vega Yunqué
May 1936 - August 2008
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Siga escribiendo señor evyun, le felicito sinceramente un abrazo y adelante que toda le falta mucho por escribir.
EXCELENTE ESCRITOR QUE MOTIVA A SEGUIR LA NOVELA PASO A PASO FELICITACIONES AMIGO QUE CONTINUES CON ESE GRAN DON MAS Q UN ARTE